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Bioplastia,el tratamiento de fondo contra el descolgamiento facial
17 Mar
Estética facial

Bioplastia,el tratamiento de fondo contra el descolgamiento facial

Expertos en reposición volumétrica

Uno de los aspectos que más influye en el descolgamiento facial es la pérdida de grasa y de hueso que hacen una función de soporte de las capas superficiales. Actualmente disponemos de hialurónicos de distintas características que se adaptan perfectamente a cada plano de infiltración con total naturalidad. El Dr.Colina es un reconocido experto en reposición volumétrica facial que imparte continuamente formaciones para otros médicos dentro de su labor como Advisor para laboratorios Teoxane.

Con el paso del tiempo, perdemos grasa en algunos de los compartimentos faciales y se acumula en otros ( por ejemplo a ambos lados del mentón ). Es fundamental el conocimiento anatómico de estas estructuras para conseguir un efecto de tensado y estilizado incluso en caras voluminosas. El objetivo es triangular una cara que con los años se va haciendo más cuadrada. Hay que perder el miedo a la sobrecorrección. En manos expertas es un tratamiento seguro en el que se repone parte de lo que se ha perdido sin sobrepasar unos límites que marcan los cánones estéticos y la armonía facial. De esa manera el resultado es totalmente previsible y así nos podemos adaptar a las preferencias de nuestros pacientes de Medicina Estética en Bilbao.

Incorporación inmediata

Normalmente el procedimiento se lleva a cabo con microcánulas que permiten infiltrar el hialurónico en distintos planos sin apenas molestias ni hematomas por lo que permite una incorporación inmediata a las rutinas. Aunque el hialurónico de alto peso molecular mejora su integración y la producción de colágeno hasta 3 meses después del tratamiento, siempre enseñamos el resultado inmediato con un espejo al paciente para que compruebe cómo se ve natural nada más terminar.

Lógicamente, si debemos ser progresivos en cualquier tratamiento que hagamos, en este caso lo debemos hacer así con más razón. Aunque no agotamos las posibilidades de mejoría con en la primera vez, el paciente ya la percibe desde el primer momento y pasados unos meses se podría repetir la infiltración para optimizar el resultado previo.

En resumen, pasados los 45-50 años es seguramente el tratamiento de base sobre todo para aquellas personas con una estructura ósea pequeña (cara fina).

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